Nos puso una copa. Llena de frío y lamento. Cercana al cerebro. Arrojada a la envidia. Sin las palabras apropiadas. Una vez dijiste: haz lo que necesitas. Pero no pude, no puedo, no he querido. Miento:es lo que más he anhelado. Pero el corazón añejado. No entiende cómo todo se ha quemado. Se trata de lirios. Se trata de sueños. Se trata de sombras, soledad y desasosiego. Me gustaría ser uno. Recolectar el tiempo lleno. Seguir el dictado. Las letras de fuego. Mis esperanzas se queman. Soy solo deseo, frustrado deseo.
martes, 24 de enero de 2017
jueves, 12 de enero de 2017
Metro
Atrapado en el metro. Cerradas las puertas. Me quitas el aire. Es una lucha de noche a día. No quiero entregarme. Escucho lamentos. Es un infierno. Me quejo y me quejo. Ya pasará. Seguiré sin vida. La linea obstruida. Y el calor no nos deja. Sudado, agotado, cansado, enojado, furioso. Ya no importa. Todo sereno. El metro continúa. La ventilación funciona. Y el andén se hunde.
viernes, 6 de enero de 2017
Dead
Dead, dead, dead y más dead. Que daría por soñar más despierto. No quedarme de brazos atados. Romper el silencio y condenar mi pasado. La muerte nos separa. Nos hace seres humanos. Nos quita el sueño. Nos angustia y parecer lejanos. Qué voy hacer cuando realmente me importe. Cuando venga a buscarme. Un tibio abrazo, duro e inamovible. Me gustaría seguir soñando.
Silencio
Otra vez, otra vez. Cortando el pasto, caminando descalzo, fumando el resto, respirando despacio, sufriendo en sigilo, soñando y reptando. Suenan letras, suenan y suenan. Tomas un poco más. Relleno, relleno. Todo parece escrito, agotado y sedicioso. Como con una correa, atado al poste. Son las mismas miradas fijas, el condicionamiento reventado, no me quiero quedar en ese estado, catatónico, insensible, nada te importa, transita por los lados. Prefiero el sereno. Sutil y cadencioso.
jueves, 5 de enero de 2017
Estéril
Sirve de algo? El cansancio que provoca. Vivir preocupado. Acelerando en plena curva. Girando por los pastos. No tiene mucho encanto. Continuar, seguir, apelar al silencio, a cada sobresalto. Repleto de inseguridades. Sin narración, sin relato ni miramientos. Esperando lo que no llega. En constante inmediatez. Superado y en la cornisa. Solo continuando de soslayo. No me dice nada. No me interesa. Hasta mis nervios se quejan. Comienza el griterío y luego el escándalo. La revolución insulsa. El desprecio. Sin intervalos. Plano. Estéril. Quisiera creer que ya conozco la dirección, que me alienta el camino. He vivido sin huellas que rastrear, sin sugerencias que desobedecer, sin principios que olvidar. Ha sido un repaso de conversiones inexistentes. Si tan solo hubieras estado ahí.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



