martes, 2 de abril de 2024

La fe que me salva

El año pasado fue un año interesante. Fue un año de muchos cambios, decisiones importantes, desafíos, llantos, noches de desvelo, amor, desamor, esperanza, desesperanza, tristeza y mucha felicidad. Fue todo en uno. Muchas emociones, pero sobre todo MUCHO crecimiento espiritual. Y creo que con eso me quiero quedar. Este año empecé el año con muchas metas en mente, si me preguntan cómo voy con ellas hoy puedo decir que NO muy bien con todas. Bien con algunas... regular con otras y muy mal con las demás. 😅 Pero todavía es marzo, tengo tiempo y esperanza en que lo voy a hacer mejor. Algo que estoy aprendiendo a la vez, y no es muy fácil para , es a no ser tan dura conmigo misma. Hago mi mejor esfuerzo y me esfuerzo en la medida de lo posible y dentro de mis posibilidades actuales.  

Me imaginé este año 2024 muy diferente. Al menos el INICIO de este año es diferente a lo que esperaba. Es un año lleno de emociones también, y las que sé que se vienen. No puedo contar mucho al respecto, aunque me estoy mordiendo la lengua. Si tuviera que poner en palabras cómo esperaba que fuera este año, no sabría que decir exactamente, pero sin dudas la realidad es completamente diferente a lo que esperaba. (Para bien!)

Este año, mi Padre Celestial está llevando mi aprendizaje a un nivel más elevado y por lo tanto los desafíos también son mayores. 😅 No voy a mentir y decir que me hace feliz tener pruebas y momentos de dificultad, pero estoy agradecida por ellos porque me hacen crecer y me ayudan a darme cuenta de que soy más fuerte de lo que creía. Sé que Dios conoce mi capacidad y mi habilidad para sobrellevar ciertos desafíos. Y aunque muchas veces creí que no iba a poder, Él siempre me acompañó, agarró mi mano y jamás me dejó caer. Y por eso estoy infinitamente agradecida. Porque no estoy sola y porque sé NUNCA voy a estarlo. 💗

Mi bendición patriarcal especifica que "tendría bastantes desafíos" pero que "solo dependía de mí salir airosa de ellas." Esa frase fue una de las frases que quedó grabada en mi mente por años. Me asustaba, pero a la vez me daba esperanza. ¿Por qué esperanza? Porque yo sabía que las pruebas iban a estar y que iban a ser más de las que yo deseaba pero que en mí estaba el poder de aprender de ellas, de fortalecer mi fe y de salir victoriosa de ellas. Muchas veces pensé en qué tipo de pruebas serían y en qué forma vendrían. Realmente, no había forma de que yo supiera como iban a venir y aún actualmente no sé si vendrán pruebas más difíciles, pero mi Padre Celestial me promete que estará conmigo y eso me da esperanza. SÉ que voy a estar bien. Más adelante encuentro otra promesa hermosa, de que, "si me esfuerzo por guardar mis convenios con Dios, Él no dejará que las tribulaciones me dañen." Tenía solo 17 años cuando recibí mi bendición patriarcal y puedo testificar de que sin dudas las promesas y bendiciones que recibí por medio de un digno poseedor del sacerdocio no pudieron haber sido más acertadas.  

Actualmente, trato de enfocarme en todas esas bendiciones y en ser agradecida por ellas. Como seres humanos tendemos a poner nuestro foco en lo que nos falta alcanzar, en lo que nos falta tener, y por una parte está bueno porque es el motor de nuestro esfuerzo. Pero descubrí que, para mí, parar, reflexionar y agradecer por mis logros alcanzados me hace más feliz. Me ayuda a vivir una vida más plena. Hace un año, soñaba con muchas de las cosas que tengo hoy. Mi Sara del pasado estaría muy orgullosa de mí y motivada a seguir soñando.  

Todos tenemos vidas diferentes, desafíos diferentes, y metas diferentes. Esta vida NO es una carrera para ver quien llega más lejos y más rápido. Esta es una experiencia única en la que justamente aprendemos a conocernos a nosotros mismos, desarrollar una relación con Dios y hacer uso sabio de nuestro tiempo.  

Sé que Jesucristo murió y resucitó por nosotros y no puedo siquiera imaginar cuánto hay que amar para dar la vida por alguien, pero estoy infinitamente agradecida por Su sacrificio expiatorio y su poder en mi vida. Agradezco que gracias a él no tengo que ser perfecta y puedo tener siempre segundas oportunidades. Todos tenemos ese privilegio.

Tengo FE en el plan de felicidad y sé que es perfecto, tengo FE en Dios y su amor por mí y por todos nosotros en la tierra, tengo FE en que todo va a tener sentido al final, tengo FE en que nunca voy a estar sola... y esa, esa es la FE que me salva.  

Con amor,  

Sara ♡ 

domingo, 20 de agosto de 2023

Huracanes personales

Hoy es uno de esos días en los que uno se levanta y no se entiende a uno mismo. Hoy se siente como el día después de hacer una rutina muy dura en el gimnasio, uno sabe que fue difícil y que va a doler recomponerse pero que tiene que seguir adelante perseverante. Hoy se siente como el día después de un huracán, que uno ve todo lo que se derrumbó y junta poco a poco los pedacitos de todo lo que con mucho esfuerzo y dedicación se había logrado.  

Hoy me siento así, adolorida por el gimnasio y juntando poco a poco los pedacitos de lo que se había construido con amor.  


La vida es un gran misterio mientras la vivimos, pero ciertamente no lo había sido cuando decidimos venir a vivirla. Cuando nos encontrábamos con nuestro Padre Celestial antes de venir a la tierra, todos aceptamos venir a tener experiencias terrenales que nos iban a formar para ser mejores hijos de Dios. Estas experiencias incluían algunas que nos iban a dar inmensa satisfacción, pero también otras que nos iban a traer profunda tristeza y dolor. ¿Pero...por qué? Nosotros amamos TANTO a nuestro Padre Celestial que no nos daba miedo arriesgarnos a sufrir con tal de demostrarle a Él que queremos seguirle y serle fieles. Vinimos a este mundo a crecer, aprender y ser felices y es algo que no debemos olvidar.  

Algunas veces me cuesta mucho trabajo recordarlo, pero a medida que crezco y vivo, hago un mejor trabajo para recordarme a mí misma mi propósito divino. Todavía debo seguir trabajando al respecto, pero noté una gran mejora. ¿Y cómo me doy cuenta? Porque, aunque sigo teniendo experiencias tristes y dolorosas, me aferro más rápidamente al hecho de que existe un plan perfecto y un Dios que me ama y me cuida. Esa es mi esperanza más grande, la que me ha mantenido firme en mis principios y optimista en la vida.  


Esta mañana leí una frase inspiradora en un discurso del presidente Ballard que dice: “Lo más importante es nuestra relación con nuestro Padre Celestial y el Señor Jesucristo. Esta relación es importante ahora y en la eternidad.” La relación que podemos construir acá en la tierra con nuestro Padre Celestial es de suma importancia, no solo para salvarnos sino para poder demostrar nuestro potencial divino, pulir el diamante que somos, y brillar eternamente. Todos somos eso, un diamante pero en bruto cuando llegamos a la tierra. Depende de nosotros cuanto brillo queremos proyectar, siempre siendo conscientes de que cada pulida puede doler, pero teniendo la mirada fija en lo que nos queremos convertir. Fuimos creados a la imagen de nuestro Dios, somos muy valiosos y tenemos un gran potencial.  


En días difíciles como hoy es más fácil para el enemigo entrar en nuestra mente con pensamientos negativos, pero nosotros podemos vencer. Solo hay que levantarse y ocuparse de demostrarle al adversario de que no puede con nosotros, porque somos parte de una realeza divina con cualidades divinas de las que el perdió acceso por completo. Esta celoso de que seamos tan fuertes y de que, aunque la vida nos golpee sigamos teniendo la voluntad de seguir adelante, rengueando, pero moviéndonos constantemente con pasos pequeños o grandes, pero firmes hacia nuestra meta.  


También leí el discurso “Conformes con lo que se nos ha concedido” por el Elder Neal A. Maxwell y una de sus frases va de acuerdo con el mensaje que quiero trasmitir en este escrito: “Los momentos decisivos de la vida ocurren dentro de lo que se nos concede… Lo que importa es la forma en que respondemos. En esta vida toda persona recibe la clase de pruebas que van de acuerdo con sus necesidades”. Soy fiel creyente de que todas las pruebas que tenemos son personalizadas. Porque tenemos algo que aprender de eso, porque necesitamos valorar algo o porque necesitamos cambiar para mejorar algo, pero Dios nos ama y nos conoce tanto individualmente que sabe que somos suficientemente fuertes para superar todas y cada una de las pruebas que se nos presentan.  


Momentos tristes llegarán inevitablemente, tiempos oscuros tocarán nuestra puerta y entrarán desestabilizando nuestra tranquilidad sin nuestro permiso. Lo que sí podemos hacer es decidir como reaccionamos a esos momentos, por lo tanto, mi invitación es la misma que en 2 Nefi 31:20. “Por tanto, debéis seguir adelante con firmeza en Cristo, teniendo un fulgor perfecto de esperanza de amor por Dios y por todos los hombres. Por tanto, si marcháis adelante, deleitándoos en Cristo, y perseveráis hasta el fin, así dice el Padre, tendréis la vida eterna.” Sigamos adelante, tengamos esperanza, y perseveremos hasta el fin. 


En esos momentos difíciles, hagan cosas que sean un mimo para su alma y corazón. Oren a Dios, cuéntenle sus problemas, aunque él ya los sepa, humíllense ante él y háganle saber cuánto lo aman y cuánto desean servirle, vayan al templo, busquen inspiración, lean las escrituras, siempre he encontrado consuelo en ellas y los consejos de los profetas antiguos han sido de gran ayuda para mi vida. El tiempo es el mejor remedio y casi siempre nos brinda la claridad que tanto necesitamos. Recuerden que el dolor no es para siempre porque no es el estado natural del hombre. Dios nos creó para que tengamos gozo, y ese es el destino previsto para nosotros como hijos de un Rey.  


Creo que debo escribir el final como lo hice todas las veces anteriores, hoy mas que nunca de mí para mí, 


Con amor, Sara 






martes, 27 de enero de 2015

Momentos difíciles

Muchas veces creemos que por tener una vida en el evangelio, padres casados y sellados en el templo, todo es mas fácil. Y NO, no es cierto. Nada de todo eso nos hace tener menos dificultades. Todos  tenemos pruebas por igual.  Y ESO por mas triste que sea no debe ser un impedimento para que sigamos siendo hijos obedientes. 
En la vida, se pierde pero AFORTUNADAMENTE también se gana. Y para eso tenemos que hacer un esfuerzo máximo y uno debe dar lo mejor de sí, de manera que cuando hayamos finalizado nuestra tarea podamos decir con orgullo: "Eso fue TODO lo que mi Padre Celestial esperaba de mi." Y estaremos felices de recibir lo que merecemos. 
Sé que hay días malos, hay días mejores y días excelentes. Pero siempre hay días, y eso ya es una bendición. El tener tiempo para probarle a nuestro padre celestial que lo amamos y que nos esforzamos por ser dignos de su reino, ya es una GRAN bendición. "EL VIVE, VIVE CON LA ESPERANZA DE QUE SIGAMOS SU PALABRA, QUE LUCHEMOS HASTA EL FIN."  Y aunque siempre estaremos pasando por tribulaciones (porque en  realidad TODOS tenemos problemas) siempre encontraremos un consolador en ÉL. 
Como dice Nefi: "Iré y haré lo que el Señor ha mandado, porque sé que Él nunca da mandamientos a los hijos de los hombres sin prepararles la vía para que cumplan lo que les ha mandado." Jamás dejemos de obedecerlo por mas difícil que parezca la situación porque Él siempre estará ahí, esperando que tomemos riesgos por Él. Debemos tener  la certeza de que cuando ÉL nos da un mandamiento, la vía por la que caminaremos YA está construida. Recordemos siempre, que Él lo puede todo. Solo debemos confiar en Él.
Siempre testifico acerca de la veracidad del evangelio de Jesucristo porque es lo que realmente siento y lo que SÉ que es verdad. Doy testimonio que el DA CONSUELO. Lo ha hecho en mi vida MILES de veces. NO TENGO DUDAS de eso. Y si podría hacer que TODO el mundo tenga hoy mismo la verdad que yo tengo y sienta la felicidad que yo siento por su luz en mi vida, lo haría. Hoy es unos de esos días en los que no puedo dejar de pensar en lo que ÉL estuvo dispuesto a hacer por nosotros, hijos imperfectos de Dios. No puedo dejar de pensar en él, mi Salvador. A quien le debo  TANTO.
Amo a mi familia muchísimo. Y a pesar de que muchas veces hemos pasado por momentos MUY difíciles, siempre hemos puesto nuestra confianza en Dios. Y adivinen que? ÉL JAMÁS NOS HA FALLADO. Siempre nos ha dado el consuelo necesario, nos ha mostrado el camino y nos ha dado la fuerza para caminar en el. Cuando estemos tristes aferrémonos a las escrituras y cuando estemos felices mucho mas aun. Porque yo SÉ que nuestro Salvador camina a nuestro lado cuando estamos felices, pero cuando estamos tristes y desconsolados Él nos lleva en sus brazos. Y de eso tampoco tengo dudas. Sé que no es  muy normal que siendo tan joven pueda asegurar TANTAS cosas. Pero digo la verdad, digo lo que siento, digo lo que SÉ. He tenido la gran bendición de criarme en el evangelio y en TODOS estos años he aprendido a amarlo, a defenderlo y a vivirlo. Es el tesoro mas preciado que tengo. No hay otra cosa mas valiosa para mi que estas cosas preciosas. "NO ME APARTARÍA DE ESTA VERDAD QUE SÉ. Y NO ES ALGO QUE NO TENDRÉ QUE HACER, ES ALGO QUE NO HARÉ."
 Citando al Profeta José Smith: "Escudriñen las Escrituras; escudriñen las revelaciones que publicamos y pidan a nuestro Padre Celestial, en el nombre de Su Hijo Jesucristo, que les manifieste la verdad; y si lo hacen con la mira puesta únicamente en la gloria de Dios, sin ninguna duda, Él les responderá por el poder de Su Santo Espíritu. Entonces podrán saber por ustedes mismos y no por otra persona. No tendrán entonces que depender del hombre para saber de Dios." 
Les  invito que puedan hablar con Nuestro Padre Celestial y que puedan ver todas aquellas bendiciones que tienen en su vida y de las cuales jamás le han agradecido. Yo estoy segura que Dios estará FELIZ de escucharles, TAL como un Padre terrenal con sus pequeñitos o mas aun, porque de verdad no podemos comprender cuan puro e infinito es su amor por nosotros. ¡Sean agradecidos y obedientes! Esa fórmula jamás da otro resultado  que  FELICIDAD PURA. :) 
  



Ps: La imagen es de la última vez que visité el Templo de Buenos Aires :) 


Con amor, Sara ♡




miércoles, 8 de octubre de 2014

Oración, revelación personal

El fin de semana que pasó fue increíble. Tener el privilegio de escuchar a líderes inspirados por Dios y a nuestro Profeta fue lo que hizo que este fin de semana, a pesar del clima, haya sido maravilloso. Como la mayoría de las personas que van a la conferencia general, yo también tenía preguntas que necesitaban una respuesta y dudas que necesitaban ser aclaradas. 
Este weeekend me confirmó una vez más lo amoroso que es Nuestro Padre en los Cielos. Cuando oramos y le preguntamos a ÉL directamente, SÍ nos esta escuchando y NO, no tiene NADA más importante que escuchar a sus hijitos y contestarles para que sean felices. A veces no somos lo suficientemente pacientes como para entender los tiempos que tiene ÉL, nos desesperamos y hasta pensamos que no nos ha escuchado. Doy testimonio de que si pedimos con fe y sinceridad de corazón no hay motivo alguno por el que no recibamos respuesta. El pte Uchtdorf dijo: "Debemos meditar y preparar nuestra mente para recibir la verdad. Meditar y reflexionar lo misericordioso que es el Señor." No debemos dudar en preguntar a Dios cuando "tengamos falta de sabiduría...", porque de seguro él nos responderá. Aun cuando vayamos a tomar decisiones pequeñas pero más aun en las grandes decisiones de nuestra vida. Alma 37:37 "Consulta al Señor en todos tus hechos, y él te dirigirá para bien; sí, cuando te acuestes por la noche, acuéstate en el Señor, para que él te cuide en tu sueño; y cuando te levantes por la mañana, rebose tu corazón de gratitud a Dios..." 
¿A qué me refiero con grandes decisiones de la vida? Me refiero a esas decisiones importantes que cambiaron o cambiarán el rumbo de nuestra vida. El Elder Carlos A. Godoy se refirió a éstas:
-Carrera
-Misión
    -Casamiento
Estas decisiones definitivamente cambiarán nuestra vida para los que aun no las hemos tomado y seguramente cambió la vida de los que ya las han tomado. Algo que no debemos  olvidar es que la vista que Dios  tiene de nuestra vida es totalmente diferente a la  nuestra. Por lo tanto mientras seamos obedientes a nuestras revelaciones personales, seguro tendremos éxito. Pero debemos ser humildes para aceptar lo que ÉL nos contesta. Porque les aseguro que NO siempre nos  contesta lo que nos gustaría que nos conteste. Debemos confiar en él plenamente para aceptar sus mandamientos  y esforzarnos por cumplirlos. Cada uno de nosotros tiene un don celestial, un propósito divino  en la tierra. No olvidemos que nuestras decisiones HOY, tienen un impacto en los CIELOS. 
Seamos lo suficientemente humildes para aceptar que nos equivocamos y lo  suficientemente obedientes para demostrarle a Dios que estamos dispuestos a someternos a él para obtener el mayor de todos los dones: La vida eterna. 
¡Sean felices!

  

Ps: En esta última conferencia, se habló muchísimo de revelación :) Si quieren verla y escucharla pueden hacerlo en

Con amor, Sara 

viernes, 3 de octubre de 2014

Decisiones

Estuve pensando mucho acerca de qué debería escribir en la primera publicación de mi blog y para ser honesta me costó un Perú poder darme cuenta de lo que debía escribir. Así que simplemente pensé en una experiencia de hace algunos días atrás. Esta experiencia cambió totalmente mi perspectiva de la toma de decisiones en mi vida y de como me siento cuando las cosas no se ven bien. Y si, parece algo que ya tenia C L A R O a mis 19 años de edad. Y boom!!! NO. Criada con el evangelio de Jesucristo, con padres fieles y firmes en la Fe de Cristo he escuchado la palabra "DECISIONES" muchísimas veces en mi vida. Y siempre de la mano del Espíritu Santo y el Libre Albedrío. ¡Qué importantes son las decisiones en nuestra vida! Citando al Pte Monson: "Nuestras decisiones, determinarán nuestro destino." digo W-O-W. Así de importantes son. Lo que hagamos hoy, tiene consecuencias mañana. (Quizás no mañana, mañana. Pero el día de mañana.) Y muchas veces estas consecuencias no son las que esperábamos y ahí es cuando hacemos CLICK de que la decisión que tomamos tampoco fue la que Nuestro Padre Celestial esperaba de nosotros. Sobre esta experiencia aprendí que debemos establecer prioridades en nuestra vida y éstas no deben dejar que otras cosas temporales las opaquen o que nos hagan perder de vista lo que realmente queremos. Muchas veces la vida se pone difícil y pensamos que no somos lo  suficientemente fuertes como para superar las pruebas a las que nos enfrenta la vida. Pero  HEY! siempre y cuando procuremos lo  bueno y lo justo, Dios estará de nuestro lado. 


Además "...Él nunca da mandamientos a los hijos de los hombres sin prepararles la vía para que cumplan lo que les ha mandado." Los tropezones, no son caídas y están para que aprendamos. (Por suerte :) ) Recuerden que para Dios nada imposible es. Y que nos AMA, con un amor puro  y perfecto. Sufre cada vez que nos equivocamos pero es TAN FELIZ cuando nos arrepentimos y  volvemos a él. (: Asi que sean felices y no se pongan tristes si las cosas no salen bien hoy, sean perseverantes. Arrepiéntanse tan pronto como puedan que mañana será otro hermoso día para demostrarle a nuestro Salvador que queremos seguirlo. :)  
                                                                     
                                                                    

PS: Una linda cita de Kevin Hamilton
Con amor, Sara