Abstract
En este artículo, analizamos la importancia de la memoria colectiva desde dos disciplinas interrelacionadas: la historia y la política. Para ello, recurrimos a dos autores alemanes que vivieron el horror del Holocausto y reflexionaron sobre la necesidad de encontrar sentido en los acontecimientos del pasado. Por un lado, Reinhart Koselleck sostiene que es imposible dar cuenta de una memoria colectiva, mientras que, por otro lado, Hannah Arendt considera que esta es esencial para proporcionar una base sólida para la institucionalización de lo político.