domingo, 27 de septiembre de 2015

Cortana y yo no somos compatibles.

Me han regalado un móvil nuevo por mi cumpleaños y lleva el sistema Microsoft. Explico esto porque Microsoft incluye una aplicación llamada: "Cortana" que me pone de los nervios. Ahora saltaréis todos diciendo que soy una antigua y que Cortana es buenísima... Todo lo que queráis, pero como decía un comentario que leí en internet, hasta que Cortana no planche, friegue y limpie, a mí no me sirve de nada. Eso sí es útil.

¿Qué es Cortana? Según parece una especie de "ordenador a bordo" en el móvil que te guarda los teléfonos a los que más llamas, te bloquea a alguien temporalmente si no quieres que te moleste en ese momento, te pone las noticias de los temas que más te interesan, te recuerda las cosas... Perdona, bonita, pero cuando sea mayor y pierda la memoria ya te usaré, de momento, tengo una memoria de elefante y no necesito ni agenda. Ni agenda gasto, como para usar Cortana... Y no se puede quitar del móvil porque viene con el sistema operativo. Sí o sí hay que tragar con Cortana. He leído por ahí que se puede desactivar, pero yo aún no lo he conseguido.

El caso es que estaba yo buscando el Whatsapp y, no sé qué he tocado sin querer, que me ha salido Cortana diciendo: "¿Qué puedo hacer por ti? Prueba con: ¿Dónde estoy?" Y yo, resoplando del cabreo: "¡Joder, que no!" Hasta ahí todo había sido por escrito, pero, de repente, Cortana me habla (sí, habla, encima, habla, ¡lo que faltaba!): "Perdón, no lo he pillado." Ni lo vas a pillar nunca, chavala, porque estás programada para gente que no te manda a la mierda como yo. ¡Ufff! Cortana y yo somos incompatibles, vamos a tener broncas todos los días.