lunes, 22 de septiembre de 2014

Escocia 2014 (4ª parte).

Camino de Plockton nos encontramos con unas ovejas impidiendo el paso en la carretera. Intenté hacerles una foto y... ¡salieron huyendo! Nunca entenderé por qué las ovejas desafían el peligro en medio de la carretera donde se las puede llevar por delante cualquier vehículo y, sin embargo, ante una persona con una cámara, se largan a velocidad de la luz.

Era sábado por la noche y Plockton estaba llenísimo de gente, los restaurantes a tope, así que, decidimos tomarnos una cerveza en unas mesas de madera que tenía uno de los bares mientras esperábamos a que se vaciara un poco para poder cenar. El mito de que los británicos cenan a las 5 de la tarde aquí no se cumplía, los restaurantes estaban abiertos hasta más de las 9. (La foto es de Plockton al caer la tarde.)


Al día siguiente, domingo, nos fuimos a visitar la Isla de Skye. A partir de ahí los días fueron lluviosos, nublados e, incluso, fríos, muy fríos, a veces. En Skye había cascadas de agua cayendo por todas las montañas,vacas, ovejas, el castillo de Dunvegan y unas focas en esa bahía. No nos importó que estuviera lloviendo y acabáramos mojadas por todas partes con tal de meternos en una barquita de madera e ir a ver las focas.




Comimos en la cafetería del castillo y, de paso, compramos sandwiches para hacer después un picnic-cena por el camino en algún lugar bonito. Por la tarde fuimos a ver dónde teníamos que coger el ferry al día siguiente en dirección a la Isla de Harris & Lewis. Y, si en Irlanda fue No water, no water, en Escocia fue... No toilet, no toilet. Pero eso, ya lo contaré otro día.

To be continued...

viernes, 19 de septiembre de 2014

Escocia 2014 (Tercera parte).

Con el "no" del referéndum por la independencia de Escocia que se celebró ayer, sigo recordando aquellos días en que veíamos el "Yes" en casas, coches, pegatinas por todas las señales del Lago Ness y banderas escocesas ondeando en las casas y en los organismos oficiales. La verdad es que "No" sólo vimos una charla espontánea en una calle de Glasgow, se ve que estaban segurísimos de ganar. El "Yes" tenía oficinas por todas partes. En una de las cuales entramos, por cierto, pero no adelantemos acontecimientos...

El caso es  que aquella noche del 8 de agosto dormimos en una antigua iglesia convertida en B&B. Mientras tomábamos un té en la salita, aparecieron otros huéspedes: Alex y Maira, un matrimonio de Edimburgo, y se quedaron bastante rato hablando con nosotras. Bueno, yo hablaba en inglés y luego le traducía a Amada, aunque me confesó que, para su sorpresa, entendía más de lo que creía que iba a entender. Ella me decía lo que pensaba y yo lo traducía al inglés. Yo era el puente comunicativo, es una de las cosas que me encanta de hablar idiomas: hacer que se comunique gente que no habla la misma lengua. Siempre me gustó la traducción, algún día me volveré a dedicar a ella, cuando me canse de dar clases.

Fue una conversación muy interesante sobre España, Escocia, el español, el inglés, los lugares de España que habían visitado, dónde habíamos estado nosotras, los dueños de B&B, que eran ya como de la familia para Alex y Maira, porque llevaban 15 años alojándose en el mismo sitio. Se hacía tarde ya, sobre todo, porque al día siguiente queríamos madrugar para dar un paseo en barco por el Lago Ness, así que, al final tuvimos que irnos a dormir. Pero seguimos la conversación en el desayuno, con otros huéspedes holandeses y la dueña del B&B. Acabamos saliendo de allí casi a las 11 am, pero valió la pena. El viaje también es hablar con los lugareños y otros viajeros, ¿no? Y practicar inglés, en mi caso, que me paso la vida en clase explicando el verbo to be y poco más. 

Nos fuimos derechas a una tienda donde vendían billetes para la excursión en barco, nos recogió una furgoneta (a nosotras y a otros turistas, claro) y nos llevaron al embarcadero. La última vez que estuve en Escocia el paseo por el Lago Ness fue con un barco mucho más grande, lo cual no estuvo mal, pero ahora, en un barquito más pequeño, era como más íntimo. Además, el barquero echó pan a los patos y hasta se subieron y nos persiguieron cuando nos alejábamos. 

¿Cómo puede estar tan negra el agua del Lago Ness? Ya sé que es por la roca que hay debajo, un tipo de roca oscuro, que oscurece las aguas, pero siempre piensas en lagos azules o verdes, no negros. Un sitio muy curioso, el Lago Ness. 

Debíamos emprender el viaje, que ya nos habíamos demorado bastante, y seguimos en dirección a Fort August, donde comimos, dimos un paseo, entramos en tiendas y nos entretuvimos viendo cómo pasaban los barcos por las exclusas del Canal de Caledonia.


Después de atravesar una zona tan bella como desértica, con montañas verdes y lagos, llegamos a Eilean Donan Castle. Eran ya casi las 6 y estaban cerrando, pero aún conseguimos hacer alguna foto por fuera, antes de continuar viaje hacia el B&B. Me habría gustado reservarlo en la Isla de Skye, pero ya no había sitio, así que, elegí un pueblo cercano al puente que lleva a la isla. 



Tras dejar las cosas, nos fuimos a dar una vuelta y cenar en Plockton. A partir de ahí las carreteras empezaron a ser single-track, un solo carril para los dos sentidos, con zonas más anchas señalizadas como passing place para ceder el paso a los que venían de frente o dejar que los de detrás te adelantaran, si tenían mucha prisa. 

To be continued... 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Escocia 2014 (Segunda parte).

Hoy cumplo años y empiezo el curso recordando Escocia.

El día 8 de agosto fuimos a visitar una fábrica curiosa, nunca habíamos visto algo así: joyas hechas con brezo. Es muy interesante cómo lo prensan lo tintan, lo cortan en distintas formas, lo pintan encima y, al final, quedan unos collares, pendientes, anillos, etc. preciosos. Además, se puede ver cómo trabajan por unos cristales que separan la fábrica de donde pasan los clientes a la tienda. Por supuesto, compramos algunos regalos allí y nos fuimos a ver una presa con una construcción hecha en forma de escalera para que los salmones puedan cruzar esa parte del río. No vimos ningún salmón, aunque había un contador que decía cuántos habían pasado por allí en lo que llevábamos de temporada.


Brezo cortado en forma de corazones.


A continuación, nos dirigimos a Queen's View, que si la Reina Victoria pasó por allí y por eso se llama así, que si no, que ya se conocía el lugar por ese nombre, porque otra reina anterior,  la mujer de Robert the Bruce, ya había estado allí.... A saber, pero la vista es espectacular.

Hasta ahí el día había sido muy bonito y soleado, pero al llegar al Castillo de Blair ya se estaba nublando y, al salir, caía el diluvio universal. No nos importó mojarnos porque aquí hace un año que no llueve, así que fue una fiesta para nosotras. Tampoco duró mucho la lluvia, poco después escampó y continuamos el viaje al Lago Ness con una parada en Inverness para cenar y otra para tocar el lago, a pesar de los mosquitos que acechaban a los incautos turistas que por allí se atrevían a pasar. Esa noche tocaba dormir en una iglesia: http://www.lochnessbandb.com/

To be continued...