martes, 27 de febrero de 2007

Els nevaters i els pous de neu.

(Dedicado a Jaume y Manolo, profesores del cursillo sobre los Itinerarios de los pozos de nieve en la provincia de Alicante.)


"Según el diccionario de S. A. Jacobson, los esquimales disponen de más de cuatro términos para la nieve, ya que distinguen conceptos como aniu (nieve en el suelo), kanevvluk (nieve ligera), murvaneq (nieve suave y profunda), natquik (nieve en remolino), nevluk (nieve pegajosa), qanis, quineq (nieve sobre el agua), nutaryuk (nieve fresca), etc. En la lengua esquimal kangiryuarmiut la abundancia es aún mayor, y disponen de palabras para la ‘nieve caída’, ‘nieve derritiéndose’, ‘nieve en polvo’, ‘nieve cayendo’, etc. En otras lenguas, como en inupiat y yupik, también hay abundancia de términos relativos a la nieve. Esto nos llevaría a pensar que, aunque no obraran con sinceridad, no estaban tan confundidos quienes exageraban la riqueza léxica de las lenguas esquimales para designar a la nieve.

El ejemplo adquiriría todo su valor si comprobáramos que lenguas habladas por comunidades que viven en zonas no tan afectadas por la nieve, son más pobres en el vocabulario de este campo semántico. Y así parece ser, pues en lenguas de comunidades que habitan territorios cálidos existen escasas palabras para la nieve. En la mayor parte de lenguas indígenas de Colombia, como en inga, paez, waunana, embera, sáliba, uitoto, etc., no se dispone de una palabra para la nieve, y el siona carece de un lexema para este fenómeno, y solo existe un compuesto que literalmente significa ‘el agua tiesa que cae’. En español, por ejemplo, no existen tantas palabras para referirse a distintos tipos de nieve como en esquimal, y solo tenemos nieve en polvo, aguanieve o nevisco; pero distinguimos otros conceptos relativos a pequeñas porciones de nieves que caen (celliscas), a formaciones de nieve (nevero, alud) y a bloques de hielo (iceberg, glaciar); diferenciamos la nieve de otros fenómenos similares, aunque percibidos y conceptualizados como distintos (granizo). Todos estos ejemplos podemos tomarlos como un indicio de que en efecto existe una relación estrecha entre intereses materiales y organización léxica, que, en cambio, es más difícil de probar en la cultura espiritual." -J.A. Díaz Rojo, El trujamán, octubre 2004.


Como ya publiqué en agosto, en dos posts sobre mi viaje a Irlanda con Anaví (Mi prima y el ama de llaves y El ama de llaves recibe a las visitas), allí vimos un pozo de nieve para mantener frescos los alimentos perecederos en una época en que no existía el frío industrial. (Pinchad en los enlaces para verlo.) Yo había visto reportajes sobre los pozos de nieve de la provincia de Alicante, pero no sabía nada de ellos. Así que, me apunté a un cursillo del CEFIRE (centro de formación de profesores) para aprender. Han sido tres días de charlas en clase y tres excursiones por las sierras de Aitana, Mariola y la Font Roja que nos han sabido a poco y nos han dejado con ganas de más, pues da gusto hablar con gente que sabe del tema y te va contando cosas de las plantas, las sierras y los pueblos que se ven en el horizonte, y frases del gran botánico Cavanilles. (Esto último hará reír a Jaume, que es "fan" incondicional de Cavanilles.)


No sé cuántas palabras para llamar a la nieve tendrían els nevaters (los nevateros), la gente que trabajaba en los pozos de nieve de mi provincia en los siglos XVII, XVIII y XIX, incluso hasta principios del XX, cuando la invención de las neveras eléctricas hizo que el negocio de la nieve ya no fuera rentable. Pero resulta sorprendente saber que, en aquellos tiempos, había empresarios que construían grandes pozos de nieve para abastecer a las poblaciones cercanas y tenían muchos trabajadores. Un tipo de vida que hoy, cuando abrimos la nevera y sacamos los cubitos de hielo sin ningún esfuerzo, nos cuesta imaginar: Nevaters que vivían en la montaña, en casas cercanas a los pozos, para tenerlos vigilados y cuidados. Arrieros que bajaban con sus mulas en las noches de verano (para que no se deshiciera la nieve) por toda la sierra hasta llegar a la costa por la mañana temprano y vender el hielo a los hospitales, los heladeros y los pescadores y volver a la montaña con cajas de pescado con hielo. Hombres que soportaban en invierno un frío extremo metidos dentro de pozos que tienen 16 metros de profundidad y 13 metros de ancho mientras los llenaban de nieve, la pisaban y le echaban paja de arroz (la que más aguanta) para separar las distintas capas de hielo. Constructores de pozos que, piedra sobre piedra y sin apenas nada más creaban obras que han durado siglos, algunas, maravillas como esta:


Cava arquejada, Sierra de Mariola.


Otros, más sencillos y que suelen tener hoy en día una de sus paredes derruidas, pues la nieve de dentro ya no hace contrapeso para aguantarlos, simples hondonadas naturales aprovechadas como pozos llamados ventisqueros:

Sierra de Aitana

Y sí, es nieve lo que se ve al fondo del pozo. Hay nieve en la provincia de Alicante. Aunque parezca mentira, no todo es sol, playa y turistas, como se puede observar en esta otra foto:

Sierra de Aitana (Y eso que hacía ya más de un mes que no nevaba cuando fuimos.)


Os dejo con un vídeo de un grupo que estuvo justo al día siguiente en la Sierra de Aitana, para que os hagáis una idea:




Otros pozos en la sierra del Maigmó y un interesante artículo sobre la sierra de Mariola en un blog que he encontrado sobre la provincia de Alicante y sus encantos: http://alicanteblog.blogspot.com/. Y, sobre todo, recomiendo este artículo de Juan José en el blog que acabo de mencionar: Los pozos de nieve.

jueves, 22 de febrero de 2007

Campaña por la educación.


A veces, en un país en el que muchos alumnos se permiten el lujo de no traerse libros, ni libretas, ni siquiera bolis o lápices a clase, porque no quieren estudiar y esperan a tener 16 años para salir del instituto, ya que la educación obligatoria dura hasta esa edad, se nos olvida algo. A veces, en un país en el que muchos alumnos no escuchan al profesor y se pasan la clase charlando con los compañeros o haciendo cualquier cosa menos copiar lo que pone en la pizarra, en un país en el que, a veces, en los casos más extremos, los alumnos insultan o pegan a los profesores (oír la canción de abajo), se nos olvida que la educación es un derecho y que hay muchos países en los que ese derecho no existe. Y los chavales no llevan libros, ni lápices, ni libretas porque no pueden elegir: sus padres o la vida ya elige por ellos y lo que llevan son azadas para cavar en el campo, herramientas para trabajar en cualquier otra profesión o, en los peores casos, armas para luchar en guerras a las que los adultos les han abocado. Por eso, de vez en cuando, no está mal recordar este tipo de cosas. Para saber más de la campaña, pinchad aquí.
Y, "robado" del blog de un profe de lengua:






IMPORTANTE: Y, también relacionado con la educación, en este caso, la tesis de Nelson, este hombre necesita 200 encuestas sobre blogs, ya que es el tema sobre el que está escribiendo y tiene que presentar la tesis el martes día 3 de marzo, por lo que le corre un poquito de prisa. A algunos ya os he mandado un e-mail para comentaros el asunto. A los demás, si estáis interesados en colaborar, poneos en contacto con Nelson para que os envíe la encuesta por correo electrónico: [email protected] Gracias a todos por vuestra colaboración y que Nelson nos pague unas cervezas (virtuales o no) cuando sea licenciado, ¡ja,ja!

domingo, 18 de febrero de 2007

Babel.

Anoche fui al cine a ver Babel. Aviso, por si no la habéis visto y pensáis verla, que no sigáis leyendo. En resumen, la película va de lo siguiente: unos americanos están de viaje por Marruecos y a la mujer alguien le dispara desde unas montañas. Enseguida piensan en terroristas, pero en realidad han sido unos niños cabreros que tenían un rifle para espantar a los chacales y no se les ocurre otra cosa que disparar al autocar para probar a qué distancia llegan las balas. Resulta que el arma era de un japonés que había estado allí de cacería y se lo había regalado a un marroquí, que se lo vendió al padre de los niños. Al final, la policía marroquí acorrala a los niños y al padre en las montañas, empieza a disparar sin preguntar y se cargan al hijo mayor. Mientras tanto, los hijos de los americanos están con la niñera mexicana, que tiene la boda de su hijo y, como no vuelven los padres a tiempo y no tiene a quién dejárselos, cruza la frontera con México y se lleva a los niños a la boda. El problema es a la vuelta, porque la policía americana los para y los quiere detener por secuestro, así que su sobrino, que conducía, acelera y la policía los persigue. Deja a la niñera y los críos en medio del desierto para despistar a la poli y casi se mueren de hambre y de sed, pero al final, la policía americana los encuentra y deportan a la mujer a México. Así que es una historia en 4 países: EEUU, México, Japón y Marruecos, y de cómo las vidas de gente que parece tan distante y que no tendrían nada que ver unos con otros, se entrecruzan. Como aquello del efecto mariposa, que si una mariposa mueve sus alas no sé dónde, puede crear un maremoto en la otra punta del mundo. Que todos tenemos algo que ver con todos, aunque vivan en las antípodas.
Salimos del cine, enciendo el móvil, y me llega un mensaje de Umma, de vacaciones en el sur de su país, diciendo que se lo está pasando bomba. Llego a casa y leo un e-mail de una amiga desde Brasil. Ya veis lo que tiene la globalización y cómo las historias de la gente se entrecruzan, como dice la película.

viernes, 16 de febrero de 2007

Lo que hay que leer...

A veces, leyendo los periódicos me dan ganas de escribir algo en el blog. Y esta mañana, leyendo este artículo me partía de risa yo sola porque parece más una de esas pelis de "Aterriza como puedas" que un artículo de un periódico serio: El piloto, que pega un frenazo al aterrizar para que el secuestrador, que iba de pie sin cinturón de seguridad, se cayera al suelo. La azafata que le tira "en la entrepierna", dice el periódico, agua hirviendo de una tetera. Y cuatro tíos que se abalanzan sobre él y lo reducen. A ese ya no le quedan más ganas de secuestrar un avión... ¡Ja,ja! Para haberlo visto. Aunque supongo que allí, en directo, lo pasarían mal. Pero luego tienen aventuritas para contar a sus hijos y nietos.
Y a los que no les guste S. Valentín, la nueva campaña de una conocida marca de cerveza, hecha con mucha ironía, como aquellos vídeos de "Amo a Laura y la esperaré hasta el matrimonio": http://www.hoynoessanvalentin.com/tienda/
EDITADO PARA AÑADIR ESTO: Y, el colmo de los colmos, que en pleno siglo XXI una mujer que tiene un hijo no pueda ser Miss España. Vamos a ver, si una ha tenido uno o veinte hijos y la eligen Miss Cantabria, como a esta chica, ¿por qué la echan y no puede optar a ser Miss España? Si las bases del concurso están anticuadas, que las cambien YA. Encima, para más inri, según dice el periódico, en las bases el mismo artículo que prohibe a las madres ser Miss España dice que: "a los varones" esa circunstancia "no les supone cambios físicos sustanciales que impidan el desempeño de las funciones habituales de una miss o un míster, tales como viajes, pasarelas o desfiles". Ah, claro, como los hombres pasan de cuidar a los hijos y se los endosan a las madres para irse de viaje o pasarela o fiestorro hasta altas horas de la madrugada, pues ellos sí pueden ser padres y sin problema. Pero, si una mujer hace eso y le deja el hijo al padre o a la abuela, es mala madre, indigna de ser Miss España, ¿no? Una vergüenza, vamos.

lunes, 12 de febrero de 2007

Poesía para los que leen prosa.

Hace un par de años, en una librería, buscando un regalo para el cumpleaños de una amiga encontré este título tan sugerente: Poesía para los que leen prosa y lo compré. Debo confesar que no pude resistirme y lo leí antes de dárselo, sobre todo, porque yo vivía en Valencia, sólo venía a Elche los fines de semana y no todos, ella tiene dos niños pequeños y un trabajo muy absorbente, así que, siempre estábamos ocupadas para quedar, con lo cual tardamos en vernos y yo en darle el regalo. Y la tentación era muy grande para no leerlo. Después quise comprarme ese libro y no lo encontré en las librerías. Pero hace un par de semanas lo encontré y me lo compré también, junto con el de Susanna Tamaro. Resumiendo, me dejé un pastón en la librería, pero creo que valió la pena.
Anoche, antes de dormir, leí esto y pensé que debía compartirlo con vosotros. Es un poema de un autor para mí, desconocido. Igual sabéis muchas cosas de él y me las podéis contar:
He de seguir así
Y he de seguir así, apretando tu adiós en mi mano,
estrellando tu nombre en la esquina del tiempo
He de seguir así, diciendo cosas tuyas a la noche,
abrazado a la orilla del recuerdo.
He de seguir así, llevándote en mis sienes,
sintiéndote en el viento, besándote en la nieve,
buscando tu presencia a cada paso,
y tu voz en el agua sonora de las fuentes.
Y he de seguir así soñando en mi camino
que no te has ido nunca
y sigues a mi lado
porque te has quedado atrás unos instantes
a pensar cómo son por dentro las estrellas.
Gregorio García Suárez.

lunes, 5 de febrero de 2007

Kinsale.

Parece que somos bastantes los forofos de Irlanda repartidos por el mundo y hoy Luis encontró el blog de Anaví y después el mío. En el blog de Luis encontré un interesante post sobre la batalla de Kinsale que me recordó la visita que hice allí en 1998. Teníamos puente por ser la fiesta de St. Patrick's Day y decidimos irnos de viaje al sur. Fuimos en autobús desde Irlanda del Norte a Dublín y allí alquilamos un coche para ir a Cork y alrededores. Éramos cuatro: Angélique, M.Jesús, Aida y yo (ver mujeres que conocí en Irlanda del Norte) y después se nos unió Michael, entonces novio de M.Jesús y hoy su marido. (Un inciso para decir que fue un placer ver a M.Jesús y Michael con su hija este fin de semana, después de varios meses sin vernos, y comprobar que la amistad sigue viva después de tantos años. Y es que, las amistades que hice en Irlanda o que han tenido algo que ver, directa o indirectamente con Irlanda, siempre me han traído cosas buenas.)
Nos alojamos en Cork y, desde allí fuimos a Kinsale y Cobh. Lo que más me llamó la atención de Kinsale fue el colorido de sus casas y los dibujos que allí había, como se ve en la foto de mis años mozos que ilustra este post. Me pareció un pueblo bonito para vivir y diferente de Irlanda del Norte, donde pintan las paredes de blanco o marrón y no suelen tener cada casa de un color. Hay como más alegría en la República de Irlanda. En fin, que gracias a Luis por recordarme el día que pasé en Kinsale con mis amigos de entonces y ahora.